edición en papel
 
 

2.5.08

 

 

Cine / Estreno

Años de ilusiones y de dolor

“Polvo nuestro que estás en los cielos"


Coproducción Bélgica, Uruguay, Chile, Cuba, Suiza. Guión y dirección: Beatriz Flores Silva.
Con: Antonella Aquistapache (Masángeles, 7años), Elisa García (Masángeles, 14años), Héctor Guido (Aurelio), Margarita Musto (Aurora), Myriam Gleijer (Gloria), Augusto Mazzarelli (Benito), Ileana López (Dolores), Lucio Hernández (Padre Felix), Enrique Vidal (Panetti), Juan Gamero (Winston), Nicolás Furtado, Ignacio Cawen, Martín Flores, Danilo Valverde.

Luego de la muerte inesperada de su madre, Masángeles de 7 años tiene que ir a vivir a la casa de su padre, político influyente del cual es hija ilegítima, lo que provoca una gran conmoción.

Allí convivirá con personajes que se caracterizan por su elevada neurosis. Muy egocéntricos, están siempre pendientes de resolver sus cuentas con el pasado, planteando situaciones absurdas y cómicas. Contrastan entonces con Masángeles quien, por el contrario, siempre está interesándose y cuidando de los demás.

Esto sucede en los años que van desde 1966, poco antes de que gane las elecciones el Presidente Gestido, hasta el fatídico día del golpe de estado de 1973, años de ilusiones y de dolor. Cada uno de los personajes tomará una posición política distinta en ese momento tan convulsionado de la historia uruguaya.

La historia cuenta siete años en la vida de una familia épico-neurótica, de clase media alta, en Montevideo. Una época especial, de ideales, polémicas, luchas revolucionarias, una época de cuestionamientos y frustraciones, que culmina con un golpe de estado militar.

En sus personajes aparece la obligación moral del individuo de comprender enteramente su época y su rol en ella, y la impotencia para resolver los problemas del contexto. Todos son culpables, todos son responsables. Todos se comportan como si no lo fueran. Todos están, en el fondo, desesperados.

La familia está compuesta por la abuela, Gloria, y las familias respectivas de sus dos hijos, Aurelio y Dolores, que viven en casas linderas.

Las dos casas se transforman poco a poco hasta volverse un todo y conocer un destino propio, una especie de metáfora de lo que ha vivido la región.

La propia morfología en tres plantas de la casa doble en la que cohabitan, cuyos permanentes cambios se van haciendo visibles también en su aspecto general, va a permitir la simultaneidad de sucesos, ideologías, religiones, conflictos, contrastes. Punto de partida del estilo a utilizar.

 
 

Ediciones Propuesta.
Montevideo - Uruguay.
© Todos los derechos reservados.