Miércoles, 10 Julio 2019 12:13

El audiolibro y el futuro de la industria editorial

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El español Javier Celaya asesoró en Montevideo a empresas editoriales y ofreció una clase magistral sobre tendencias y nuevos modelos de negocio en el sector. 

El especialista sostuvo que los últimos formatos digitales, como el libro electrónico y el audiolibro, constituyen una plataforma clave para que se pueda exportar contenidos de autores nacionales.

La agencia de promoción de inversiones, exportaciones e imagen país Uruguay XXI organizó, este martes 9 en la sede del Centro Cultural de España, en Montevideo, una clase magistral titulada “La industria editorial hoy. Tendencias, desafíos y nuevos modelos de negocio”, dictada por Celaya.

El objetivo de la actividad de Celaya fue presentar a editoriales, distribuidores y medios de comunicación impresos y digitales la posibilidad de conocer la experiencia internacional, cómo impactan las nuevas tecnologías en la industria editorial, cuál es el panorama internacional del mundo del libro y los medios de comunicación impresos y digitales, los nuevos modelos de negocio y las buenas prácticas en la materia.

“El formato papel no va a desaparecer, sino que va a convivir con el digital”, señaló Celaya. “A mitad del siglo XXI, el peso dominante que hoy tiene el papel quizás lo pasen a tener los formatos digitales” y, por eso, siempre que le aporte un valor añadido al lector final, habrá papel”, agregó el especialista español, socio fundador de Dosdoce, empresa que ayuda a los profesionales del mundo de la cultura a comprender los desafíos y las oportunidades de la era digital.

La exposición de Celaya se centró en demostrar a los asistentes que “la era digital que nos ha tocado vivir es beneficiosa para las editores y no deben ser reacios a los cambios”. Añadió que el libro electrónico y el audiolibro van a permitir a las editoriales exportar contenidos de autores uruguayos en idioma español a mercados que presentan demanda por contenidos de calidad, en los que el formato papel es muy oneroso y los lectores prefieren el formato digital.

“No somos la industria papelera, sino la que cuenta historias, y eso es algo que debemos empezar a entender claramente”, indicó.