Lunes, 26 Agosto 2019 10:21

Elecciones: Sinceridad y democracia

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En 60 días se celebrarán las elecciones nacionales en nuestro país. Parece mucho, pero no lo es, si pensamos en lo que representa para la vida democrática, la elección de las autoridades que guiarán la política del Uruguay en los próximos cinco años. 

En una nota anterior dábamos cuenta de los movimientos que estaban ocurriendo dentro de las colectividades políticas de cara a la carrera por la presidencia. Esos movimientos, ajustes de última hora inclusive, ya han tenido lugar y todos los partidos, los grandes y los chicos – extrañeza de este tiempo que ha multiplicado los aspirantes que disputan la presidencia- están casi prontos de cara a octubre.

Y como simpre ocurre, la cuestión es entre los que más promesas hacen, y los que más cautos, esperan con un programa de gobierno desplazar o ganar a quién ha estado al frente del Estado hasta ahora.

Y es sobre este aspecto que me interesa hundir el diente. Es que ya es a ojos vistos, que todos los partidos de la oposición, empecemos por el Partido Nacional, seguido del Partido Colorado, el Partido Independiente, el Partido de la Gente, el Partido Cabildo Abierto, han manifestado su intención de desalojar como sea, al gobernante Frente Amplio.

En el caso de los liderados por Manini Ríos, todavía afirman que no se sumarán en un presunto balotaje en contra del Frente Amplio, pero eso está por verse. El resto, sin tapujos, lo han manifestado, como si fuera la cuestión principal. El caso más claro ha sido el de Luis Lacalle Pou, que en un acto de su sector, mostró los programas del resto de la oposición -y dijo que los había estudiado- junto al suyo, indicando que se deben sumar a “su programa”, descartando que será su partido y su candidatura los que llegarán al balotaje.

Desde el Partido Colorado varias de sus figuras han hecho declaraciones similares. Pablo Mieres anunció que no que no quiere que sus votantes lo hagan por Martínez en el balotage.

Esta sintonía tan clara y expresa, necesita una pregunta: ¿Por qué razón todos están ya de acuerdo en votar juntos en un eventual balotaje? La memoria obliga tener presente como fue que lo hicieron en veces anteriores y con resultado en algunos casos fructífero -el gobierno de Jorge Batlle- y en otros en contra. La oposición habla de la necesidad de recambio necesario en el gobierno, parece que tanto unos como otros, blancos y colorados, se olvidaran los años, o mejor dicho, los decenios que gobernó un solo partido en nuestro país, el Partido Colorado, y en contraposición, lo efímero que fue el Partido Nacional gobernando solo tres períodos en toda la vida democrática y ahora tres del Frente Amplio.

Otra de las perlas encontradas son las desventajas que hemos escuchado con asombro y perplejidad, y que paracería ser una “maldición” tener la mayoría en el Parlamento; no deja de llamarnos al estupor.

La mayoría del Parlamento es una de las más caras aspiraciones de cualquier partido con chance a ser gobierno, es la posibilidad más segura de poder llevar a cabo su programa y los lineamientos de su política. Entonces, como puede ser algo tan desagradable, tan falto de “democracia”, tan “hermético” blindar un gobierno de esa forma, olvidando olimpicamente que las mayorías son lograda exclusivamente por los votos de los ciudadanos.

Esto es primordial. Difícil entender como es usado como arguemento negativo.

De todas maneras, las elecciones se acercan, los candidatos luchan en todos los frentes posibles para sacudir a los electores, y que se acerquen a sus propuestas, pero, tendríamos que pedir, y visto los últimos acontecimientos con algún candidato y personaje de la farándula, “muchachos; más juicio. Esto es en serio”.

O como decía mi abuela; en este juego no se puede barajar y dar de nuevo, lo que hiciste mal te pega hoy y la semana que viene también. Es hora de tomar en serio el camino y destacar lo que hay de bueno para ello y lo otro, también mi abuela hacía referencia, lo otro, olvidarlo y rápido.

Viejo Vizcacha