Viernes, 24 Noviembre 2017 10:47

Bloquear circuitos de reproducción de subcultura de exclusión e ilegalidad

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“Bloquear el circuito de reproducción de una subcultura de exclusión e ilegalidad es la tarea más importante para construir seguridad y convivencia en Uruguay”, señaló el ministro del Interior, Eduardo Bonomi. 

“La seguridad es un tema integral”, definió Bonomi en la actividad realizada el miércoles 22, en la que participó junto con el presidente de la red de pagos y cobranzas Abitab, Roberto Palermo, y de su par de la empresa de transporte Cutcsa, Juan Salgado.

Bonomi reconoció que se enfrenta problemas nuevos que necesitan políticas adaptadas y que es imperioso interrumpir el proceso por el cual las personas deciden volcarse a la delincuencia, por lo que es necesario implementar una nueva generación de políticas urbanas y sociales, como las que han logrado éxito desde 2005, pero adaptadas a la sociedad de hoy.

“Necesitamos preguntarnos y respondernos por qué, si la pobreza descendió 75 % y el desempleo 56 % en 12 años, no hemos podido bajar en proporción similar los delitos contra la propiedad”, advirtió. “No se puede decir que es por ineficiencia de la Policía, porque hoy hay más del doble de las personas privadas de libertad que en 2005, y cada año en promedio ingresan 4.500 personas a las cárceles, el 40 % de las cuales son primarios y jóvenes”, argumentó.

“Es imperioso interrumpir el proceso por el cual las personas deciden incorporarse a la delincuencia y la transforman en un valor y estilo de vida. Para eso, se necesita una nueva generación de políticas urbanas y sociales. Continuar en el proceso de construcción de una sociedad más integrada e igualitaria donde el trabajo y la solidaridad intergeneracional sean pilares fundamentales”, insistió.

Expresó que este año no hay un desempleo cercano a 20 % de los activos ni más de un millón de pobres, como se registraba antes de 2005.

“Abatimos la pobreza generalizada, pero nos enfrentamos a un núcleo duro de exclusión que es muy diferente en su composición demográfica, etaria y cultural que el existente en 2005, cuando 39 % de los 3,3 millones de uruguayos eran pobres”, enfatizó el jerarca, quien resaltó que hoy se registra el nivel más bajo de pobreza en Uruguay desde la recuperación de la democracia en 1985.

“Quienes aseguran que ha sido una década perdida, claramente desconocen la realidad”, enfatizó. “Hace 12 años, en Uruguay había más de un millón de pobres, mientras que en la actualidad hay 327.000 personas en esa situación”, abundó.

“El camino recorrido desde entonces es destacable, pero hay que hacer ajustes en el rumbo de las políticas para seguir cambiando, pues la pobreza tiene una fuerte concentración territorial y generacional”, puntualizó.

En ese sentido, detalló que el 55 % de los pobres de Uruguay residen en Montevideo y, si se suma su zona metropolitana, aumentan hasta casi el 65 %. De esos guarismos, el 90 % se compone de niños y adultos que viven con esos menores y más de la mitad se concentran en cuatro municipios de la periferia capitalina.

“Bloquear ese circuito de reproducción de una subcultura de la exclusión y la ilegalidad es la tarea más importante para construir seguridad y convivencia en Uruguay”, señaló Bonomi. “Hay que ajustar miradas y políticas urbanas y sociales y el objetivo debe estar orientado a construir niveles de igualdad que nos permitan superar definitivamente la fractura social”, acotó.