Viernes, 13 Septiembre 2019 14:43

Resolución pacífica de los conflictos y el multilateralismo

Escrito por

Uruguay plasma en la Organización Mundial del Comercio (OMC) “su más profundo apego al sistema multilateral de resolución de conflictos y al sistema comercial basado en normas, definió el canciller Rodolfo Nin Novoa en la celebración del fin de la Ronda Uruguay del GATT y la creación de ese espacio diplomático. 

Para el director general de la OMC, Roberto Azevedo, el organismo es el último bastión contra la “ley de la selva”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores celebró los 25 años de la finalización de la Ronda Uruguay del GATT (sigla en inglés para el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio) y la posterior creación de la OMC. Esta ronda, la octava desde el inicio de las negociaciones, comenzó en setiembre de 1986 en el Hotel San Rafael, Maldonado. Fue además la de mayor participación.

Luego de ocho años de diálogo, se establecieron las bases para la posterior creación de la OMC el 15 de abril de 1994 en la ciudad de Marrakech, Marruecos. La Ronda Uruguay fue “la mayor reforma del comercio internacional desde la Segunda Guerra Mundial y la liberalización comercial más ambiciosa de la historia”, calificó en el acto el ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa.

“Como miembro del GATT desde 1953 y fundador de la OMC, Uruguay plasma en esta organización su más profunda vocación y apego al multilateralismo y al sistema comercial basado en normas”, definió el ministro. En este marco, recordó la tarea del embajador uruguayo Julio Lacarte Muró. Una sala de la sede central de la OMC en Ginebra, Suiza, lleva su nombre en homenaje a su trabajo a favor del derecho internacional y la solución pacífica de las controversias.

Nin Novoa también mencionó a Enrique Iglesias y Sergio Abreu, presentes en la ceremonia, como dos figuras uruguayas que contribuyeron a la defensa de estas ideas características de la historia nacional.

Según el jerarca, la OMC garantiza el sistema de comercio mundial en base a sus tres pilares: negociación, transparencia y solución de diferencias. “Uruguay es consciente de los desafíos que hoy enfrenta esta organización, que son el resultado lógico de las transformaciones que vivió el mundo en estos 25 años y, por esto, nuestro país sigue de cerca las distintas propuestas de reforma de la Organización”, acotó.