Jueves, 16 Noviembre 2017 10:09

Migrantes en Montevideo

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Idas & Vueltas es la asociación de familiares y amigos de migrantes, que desde 2003 busca establecer contención e información. 

Se trata de un “espacio destinado a todas aquellas personas que por cualquier motivo vengan a vivir a Uruguay y que sea un ámbito donde podrán compartir sus experiencias, además de conocer e informarse sobre sus derechos y obligaciones en Uruguay. La asociación brinda orientación laboral y ayuda en la búsqueda de empleo, apoyo psicológico, asesoramiento en la búsqueda de vivienda, procurando construir entre todos una sociedad acorde a las nuevas realidades. Defiende y promueve los derechos de las personas migrantes en Uruguay y de aquellas que tuvieron que emigrar de Uruguay y hoy constituyen su diáspora”. Esta es la forma de presentarse esta ong dirigida por una emigrante también, Rinche Roodenburg, holandesa de nacimiento, que en 1985 vino a Uruguay acompañando a su esposo uruguayo. Rinche se hizo un momento es la tarea y conversó con PROPUESTA sobre la migración que llega a nuestro país.

Rinche no duda en afirmar que ella se considera a si misma “como una emigrante privilegiada, tengo ojos celestes y pelo rubio y esto en Uruguay lamentablemente sigue siendo una ventaja”.

Ella siempre se ha sentido una persona atraída por la movilidad y estando en España, “cuando emigraban mucho los uruguayos, fue cuando me di cuenta; todo emigrante se hace un imaginario antes de salir como que al lugar a donde voy todo está mejor, todos mis problemas se terminan, me van a recibir bien, me van a pagar bien, voy a hacer lo que no puedo hacer acá, y un sin fin de cosas más que lamentablemente después de la llegada muchas no son así”.

Confirmar esta realidad fue el impulso para que junto a dos amigas fundaran la Ong Idas & Vueltas “con la idea de informar a la gente. El que tiene la decisión tomada y piensa que su vida va a estar fantástica cuando se va del país donde está pasando mal, no le entras con nada. Empezamos a hacer conexiones con la gente, “cuando te vayas para allá no te olvides que estamos acá, siempre puedes escribir, mandar un mail, un correo...” y así fue”, admite Rinche.

El tema emigratorio siempre llamó su atención, “me di cuenta que es apasionante. Hay muchas cosas que no está bien con los emigrantes. Si pensamos que hay 250 millones de emigrantes en el mundo, es hora de empecemos a pensar un poco en cómo mejorar la vida de la gente que está de un lado para el otro. Y que es un derecho”.

Desde hace tres o cuatro años, la migración cambió de sentido, empezaron a llegar de manera numerosa corrientes de emigrantes de otras nacionalidades a nuestra ciudad. Es allí que el trabajo de la ong es muy importante. El diagnóstico indica que “los que más llegan, que están primeros en la lista son de Venezuela. Después Brasil y Argentina, que no se habla tanto de ellos porque son tan cercanos, somos lo mismo. Hemos tenido muchísimos venezolanos, y por tema de documentación y trámites, pero se han organizado muy bien, tienen organizaciones solidarias que trabajan mucho con nosotros y coordinamos con manos Veneguayas”.

Rinche señala que la atención a los migrantes puede ser muy diversa “hemos trabajado en invierno el tema de la ropa, nos donaban ropa para entregarles a la gente que viene de esos países, hacemos muchas tareas en común. O cuando está por nacer algún bebé, falta ropita para el chiquilin, nos auxiliamos, son muy solidarios. También vienen muchos cubanos a toda América Latina, y siempre hay un “goteo” de personas de diferentes países de África. Y por supuesto, en el año 2013 comenzó la llegada de los dominicanos y dominicanas”, afirmó.

En la opinión pública está instalado la mayor presencia de venezolanos y dominicanos. Se los puede identificar sin dificultad. La presidente de Idas & Vueltas indicó que en el caso de los venezolanos la mayoría se encuentra trabajando “en atención al público y se nota. Hay mucha clase media muy bien preparada que se presentan muy bien, y que se merecen los lugares de trabajo y muchos lo consiguen y otros no tanto. Los dominicanos han tenido muy mala prensa, algún tema ha pasado pero es obvio que si vienen tres o cuatro mil personas, no todo el mundo va a ser santo. Los dominicanos hay gente que viene de un país muy complicado, y donde es muy difícil seguir adelante. Un dominicano amigo nos dijo: “Trabajo desde los 15 años y nunca en mi vida tuve cinco mil pesos en mi mano, jamás”. Y eso en plata dominicana que tiene la mitad del valor. “Acá en Uruguay consigo cosas, puedo ayudar a mi familia, y ver como seguir progresando todos”.

Rinche admite una primicia que está en proceso, la apertura de una casa en Chuy. “Nos tiene muy entusiasmados porque entendemos que el trabajo en frontera no es fácil, y hay que hacerlo. Una persona de nuestra confianza, abogada y chilena”, será la encargada de atender los casos que se presenten en la frontera.

Pero el país no termina en Montevideo, “entendemos que hay posibilidad en el interior, pero a veces es difícil llegar a ello, porque si no tienen para tomar el ómnibus dentro de la ciudad, no te puedes ir a no que lugar a ver qué pasa. Queremos trabajar un poco más con el interior, hablamos con el intendente de Montevideo, Daniel Martínez y le dijimos que habría que ver en el Congreso de Intendentes abrir, buscar formas, si precisamos personal para la cosecha de arándanos, no sé, si precisan 50 personas que vengan incluso una parte de ellos, y podrían estar trabajando de otra cosa en el pueblo, ahí podríamos generar algo”.

“Ha habido problemas entre vecinos y emigrantes. Hemos intervenido junto con el Municipio B, que tenemos un proyecto en común, que es triangular, donde interviene la ciudad de Murcia (España), Pichincha (Ecuador), y en Montevideo es el Muncipio B más Idas & Vueltas, es el único lugar donde participa la sociedad civil. ¡Y nos encanta! El trabajo bien hecho entre municipio, sociedad civil, los mismos emigrantes y vecinos ha sido bueno. Cuando se conocen un poco más, se van los roces, todos queremos lo mismo, ser un poquito más felices en la vida, tener un poco más de alegría, de eso se trata. Y no importa si es dominicano, venezolano, o checo, o holandés, o africano”.

Además del sentido solidario que impulsa a la ong, Rinche tiene claro “que la emigración es una gran oportunidad para el país, la necesitamos, es una oportunidad para el desarrollo en el sentido más amplio. Hay gente que dice que está bueno; son un poco ruidosos, son alegres, nosotros somos demasiado quietitos, un poco grises, y un poco de color y alegría no nos hace mal. Es otro tipo de cultura, de progreso y desarrollo. Cada emigrante que viene, de alguna manera tiene que comer en el país, tiene que estar viviendo en el país y aporta. Un país envejecido, además, bienvenidas familias jóvenes, los niños, y bienvenida la emigración.

Daniel Rovira Alhers

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