Jueves, 02 Mayo 2019 11:49

Diez años después se aclaran homicidio

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Diez años después se aclaran homicidio Foto: Archivo.

El 14 de enero de 2009, Alejandro Novo fue asesinado por rapiñeros mientras cubría la zona de Barros Blancos para la avícola familiar en la que trabajaba junto a sus padres y su hermano. 

El caso se mantuvo impune durante una década y llevó a su madre - Graciela Barrera - a liderar un colectivo de familiares en procura de defender los derechos de las víctimas de la delincuencia. Su lucha no fue en vano, durante estos años fundó la Asociación de Víctimas de la Delincuencia -ASFAVIDE - junto a su nuera, Mónica Haskowec, quien murió sin llegar a conocer la resolución del caso de su esposo, Alejandro, tras fallecer víctima de cáncer en el año 2017.

Barrera, en ejercicio de la Presidencia de ASFAVIDE, ha sido de las responsables de importantes logros para las víctimas de la delincuencia, entre ellos el beneficio de la pensión para víctimas y/o familiares directos, que hoy es una realidad para quienes sufren las consecuencias de delitos graves.

Aquel 14 de enero de 2009, Alejandro Novo circulaba en su camioneta de reparto de productos avícolas por la zona de Barros Blancos pasado el mediodía (aproximadamente sobre las 14:00 horas), momento en que fue abordado por delincuentes que le hirieron de muerte para arrebatarle la recaudación de ese día.

Los autores se dieron a la fuga y a partir de allí comenzó un largo periplo policial y judicial que no pudo resolver el caso hasta hoy, diez años después de ocurrido.

Se conformó un equipo de tareas que retomó la investigación del caso; luego de varias actuaciones, se obtuvieron nuevos elementos de prueba los cuales fueron fundamentales para desestimar coartadas que existían en el expediente judicial por parte de los indagados; como así también el aporte de nuevas declaraciones, a saber: se presentaron testimonios que afirmaban que uno de los implicados - Scarpa - en una reunión íntima habría comentado que junto a su cómplice, Pereira, alias "Mandril", tuvieron participación en "la muerte del pollero", agregando que se habría quemado las huellas de los dedos de sus manos en un intento por evitar que se lo implicara en el caso.

Un testigo presencial de la reunión donde se realizó esa manifestación por parte del imputado Scarpa, confirmó la misma en sede judicial.

La Dirección Nacional de la Policía Científica, informó que en los fichajes realizados a Scarpa posteriores al año 2009, presentó lesiones que se visualizan en las impresiones dactilares tomadas al mismo.

Contradicciones de los indagados y nuevos aportes testimoniales, terminaron de desestimar la coartada planteada entonces por Scarpa y su pareja, que los ubicaba en el Camping de 25 de Agosto (Florida), el dia y hora de la muerte de Novo - miércoles 14 de enero de 2009 - circunstancia desestimada por quienes afirmó que había concurrido a dicho lugar ya que estos declararon que a ese camping asistían exclusivamente los fines de semana, y el homicidio fue un día miércoles.

En la audiencia con el Juez de 1er turno de Pando, Dr. Bachelli, y la Fiscal de 2º turno Dra. Ghione- varios testigos reconocieron a los indagados y terminó de desestimarse la coartada presentada por Scarpa, todo lo cual llevó al Juez a decretar los procesamientos con prisión de:

Diego Martín SCARPA AZCUE, oriental de 37 años, recluido por un delito de lesiones personales; y Jesús David PEREIRA CARBALLO, oriental, de 36 años, recluido por un delito de rapiña, como autores penalmente responsables de un delito de homicidio muy especialmente agravado en reiteración real con un delito de receptación. Causa por la que deberán cumplir prisión una vez cumplidas las condenas por las que hoy están privados de libertad.

Modificado por última vez en Jueves, 02 Mayo 2019 11:54