edición en papel
 
 
26.2.10
 
 

 

Durazno: Inundados aferrados a la costa

"¿Otra vez?", pregunta Matías. "Sí, otra vez", le confirma, resignado, su padre al menor de los Souza, una de las tantas familias evacuadas nuevamente en esta ciudad del centro de Uruguay tras el rápido desborde del río Yí, su emblema, fuente de recursos varios y muchas veces su victimario.

El Yí, río quieto que en lengua indígena guaraní, se salió de madre este atípico verano austral y ha trepado hacia Durazno, la capital del departamento de igual nombre con más de 35.000 habitantes que en 2007 vivió el peor momento de su historia de inundaciones periódicas desde su fundación. Hoy repite cifras de desalojos y drama social similar.

Mientras las aguas vuelven lentamente a su cauce, queda en evidencia un problema que afecta no sólo a esta ciudad sino a muchas otras erigidas a la vera de cursos caudalosos en un territorio uruguayo caracterizado por ser en su mayoría una penillanura. Es el hecho de que muchos de sus pobladores se resisten a abandonar las zonas bajas para no alejarse del río, tanto fuente de males como de recursos y hasta de supervivencia.

En el caso específico de San Pedro del Durazno, fundada el 12 de octubre de 1821 por el héroe de la independencia Fructuoso Rivera, la mala planificación puso al entonces caserío en el bajo y no hacia la margen alta del Yí. Y la historia pasó factura de nuevo en febrero de 2010.

Además como esta vez ocurrió en la época veraniega de festivales multitudinarios de música las consecuencias llegaron hasta muchos visitantes. Es que también el parque de entretenimiento, sede de descanso y de festivales multitudinario de música folclórica, tangos y rock en distintas épocas del año, está ubicado en zona inundable. Algo más de 12 metros de agua sobre el nivel normal del río a mediados de este mes provocó que más de 5.000 personas fueran evacuadas, algunas de la mano del Comité Departamental de Emergencias y otras que escaparon por sus propios medios.

"Fue tan rápido todo que no nos dio tiempo de darnos cuenta, cuando quisimos acordar estaban los encargados diciéndonos que levantáramos las carpas (tiendas de campaña)", contó Cristian Gómez a IPS, visitante del campamento "33 Orientales", uno de los tantos uruguayos que habían llegado atraídos por el 37 Festival Internacional de Folclore, declarado de interés turístico nacional.

Gómez y unas 500 personas fueron evacuadas hacia el cercano Parque de la Hispanidad, en las primeras horas de lluvia, y sirvieron de preámbulo para lo peor que estaba por venir. A la mitad del verano austral de tradicional baja intensidad de precipitaciones en Uruguay, se ha registrado en un solo día la caída de 130 milímetros de agua, más de la media histórica para todo febrero.

En los últimos 13 años se han intensificado las lluvias, al punto de que suman casi 100.000 evacuados en el periodo, muchos miles más afectados y daños materiales millonarios, según estudios de la estatal Universidad de la República. Las inundaciones más devastadoras fueron las de 1959, cuando casi ninguna ciudad costera resultó indemne, seguidas de las de 2007.

Dino Cappelli (IPS)

 
 

 

 
 

 

 
     
   
   
   
   
   
 
 
 
 

Ediciones Propuesta.
Montevideo - Uruguay.
© Todos los derechos reservados.