SER MUJER SIN MIRAR A QUIEN
Matrimonios de Papel IV

Hola mujeres y hombres; sigue la saga de “Matrimonios de Papel”. En “Matrimonios...II” decíamos que una de las principales capacidades para conservar una pareja es “saber quiénes somos porque eso somos con nuestra pareja” y en “Matrimonios...III” “hablar claro nos hace ver más claro”.
Como verán seguimos con el tema de la buena comunicación. ¿Pero sólo podemos comunicar verbalmente? En “Matrimonios...III” poníamos el ejemplo de una situación que podía ocurrir a personas que tienen un gran temor de herir a sus parejas. Pero hay otros desenlaces.
“No sé lo que me pasa, tengo todo para ser totalmente feliz pero no consigo llegar al orgasmo, últimamente hasta me está costando excitarme y siento cada vez menos ganas de tener relaciones. Mi marido me pregunta ¿pero qué te falta?, no te entiendo...Yo no sé qué decirle”
Esta es una situación típica. La persona no dice lo que piensa pero termina no soportando el malestar, el cual a veces se manifiesta de otras formas. A veces surge una aparentemente “inexplicable” falta de deseo u otra dificultad sexual o estados de angustia o depresivos. La persona está comunicando lo que le pasa pero no verbalmente sino que lo hace a través de estos problemas que -supuestamente – no deberían ocurrirle.
¿Cómo se puede llegar a esto? Alguien que teme mucho herir no comunica aquello que le disgusta pero a veces el proceso empieza en una etapa anterior ha comunicarse con su pareja. Puede que la persona no tenga muy claro aquello que le disgusta o no pueda admitir ante sí misma los temas que le causan perturbación.
Esta mujer no trabajaba. Había accedido a dejar de trabajar para criar a sus hijos con la idea de que cuando comenzaran a ir a la escuela volvería a ejercer su profesión que le había llevado años de estudio. Pero el tiempo pasaba y cada vez que intentaba hablar del asunto, su esposo le señalaba que no se necesitaba su aporte económico, que descontando transporte, impuestos y tener que almorzar fuera de la casa, poco quedaría del sueldo de la mujer e insinuaba – realmente creyéndolo- que ella debería estar contenta con no tener la obligación de trabajar y que era mejor inversión que se dedicara a la familia y a la casa.
Para ella no se trataba solamente de dinero sino de crecimiento personal pero otra parte de sí le decía que era egoísta y desamorada al pensar que no le bastaba con su familia y que debería ser suficiente con la vida que tenía. También temía que su marido pensara que el status que él le ofrecía no era suficiente, que se resintiera su autoestima y que además él también la viera egoísta y desamorada.
De modo que cuando su esposo le preguntaba “¿pero qué te falta?, no te entiendo...”, su reacción: “Yo no sé qué decirle”... era sincera. No podía admitir ante sí misma que ese tema la estuviera afectando, porque estaba en una situación de tira y afloja interior en la cual supuestamente ese tema estaba conversado, decidido y saldado. Pero no lograba aceptar cómo se había conversado, decidido y saldado. El malestar que le provocaba no podía ponerlo en palabras pero lo había traducido a un lenguaje sexual.
Otra de las principales capacidades: La buena comunicación con los otros empieza con la buena comunicación con nosotras/os mismos.
Lilian González Moscazo.
Psicóloga – Sexóloga – Instructora de Kundalini Yoga - Tel. 400 06 67
MATRIMONIOS DE PAPEL III
Hola mujeres y hombres ¿Cómo están? En “Matrimonios de papel I y II” veíamos que si bien el amor es un sentimiento que motiva a las parejas a cambiar y solucionar dificultades, para poder conseguir esto último tiene que estar acompañado por ciertas capacidades. En “Matrimonios ...II” hablamos de que una de las principales capacidades es “saber quiénes somos porque eso somos con nuestra pareja.”
Otra de esas capacidades necesarias es una buena comunicación. El primer paso es tener una buena comunicación con nosotros mismos; lo que decimos no empieza en los sonidos que emitimos, sino en nuestra mente. ¿Cuántas veces creemos que somos claras/os en lo que decimos pero en realidad enviamos mensajes confusos a la persona que amamos?
Un hombre, con varios años de matrimonio, le contaba a un amigo:
.”El otro día le dije: ‘ qué bien le queda la minifalda a la mujer de Sebastián’ y me acusó de andar vichoneando...yo se lo dije a ver si se preocupa un poco más de arreglarse.. En realidad a esa mujer la mini le queda bien porque está flaca...yo no le puedo decir a Matilde que me molesta su gordura...no me da, me parece que la va a caer horrible, pero al final parece que fue peor, ahora me vigila en las reuniones a ver a quién miro. ”
Una muchacha joven, recién casada, relataba: “Ayer me calenté con mi marido. Le dije que no era compañero conmigo y que yo estaba cansada. Se puso furioso, no me dejó terminar y me gritó que se pasaba el día trabajando, haciendo horas extra y que no podía creer lo injusta que era yo. No quiso hablar más del tema. “
Este hombre y esta muchacha no fueron suficientemente claros por diferentes razones. El primero evitó tanto herir a su pareja que al final creó un problema quizá peor. Esto se conjuga con la capacidad que mencionáramos antes, de saber quiénes somos. Hay personas que tienen un enorme temor de herir a sus parejas pero no saben que son así. Evitan ser directos y “dan tantas vueltas” para decir lo que desean decir que suceden situaciones como éstas.
La muchacha por su parte dijo un mensaje sobre algo que para ella era evidente pero no así para su esposo , a lo que se le añadió el estado de perturbación emocional en el que estaba. Esto último dio un tinte de agresión a lo dicho, a los ojos de su compañero. En realidad ella se refería a que él dejaba ropa y zapatos tirados, la toalla mojada en el piso del baño y otras suciedades y desórdenes que perfectamente podía evitar. Se sentía sobrecargada, trabajaba menos horas que él en un empleo pero hacía sola el trabajo de la casa. No veía que se apreciara el esfuerzo que a ella le llevaba hacer las tareas sin ayuda – no podían pagarla . El a su vez pensó en “compañerismo “ en términos generales. No se le ocurrió relacionarlo con las tareas de la casa ya que –acostumbrado de soltero a que su madre hiciera todo por él- daba por sentado que eso no le correspondía. Y es que la comunicación depende no sólo de cómo se dan los mensajes sino también de cómo se escuchan, pero sobre eso profundizaremos más adelante.
Otra de las principales capacidades: Hablar claro nos hace ver más claro.
Lilian González Moscazo.
Psicóloga – Sexóloga – Instructora de Kundalini Yoga - Tel. 400 06 67
26.10.07
SER MUJER SIN MIRAR A QUIEN
Matrimonios de papel II
Hola, mujeres y hombres ¿cómo están? ¿Y cómo están sus parejas? En “Matrimonios de papel I” les contaba que llamo así a algunos vínculos cuya unión es tan frágil que es comparable a la resistencia del papel. Les decía también que el amor es una motivación para cambiar pero si no está acompañado de la capacidad de las parejas para resolver sus problemas, por sí solo no basta.
“No hay caso, decía Aracelli, no me entiende. Nunca tiene tiempo para estar conmigo”. Su esposo estaba la mayoría del tiempo que su trabajo le dejaba, con ella. Pero Aracelli no se daba cuenta de sus desesperadas demandas de atención. Desde niña se había sentido rechazada por su padre y cualquier gesto o actitud de su marido que ella viera como desinterés hacia ella removía dolorosas emociones. Ella, por supuesto no lograba ver esa conexión y veía la causa de su perturbación fuera de sí misma, en su esposo.
“O lo resolvés este fin de semana o me voy de vuelta a la casa de mis viejos, no podés tenerme así”, le dijo Juan Carlos a su mujer. Ella sentía que las cosas no andaban bien entre ellos y se deprimía, tenía sentimientos de amor hacia él y no podía decidirse a una separación a pesar del malestar. Juan Carlos siempre había sido una persona ansiosa, que necesitaba que las situaciones se definieran enseguida, pero no era capaz de verse y transformaba esa incapacidad personal en un problema de su esposa. En realidad estas situaciones no se pueden definir en unos días, las personas suelen estar heridas y confusas y se necesita tiempo para hacer un proceso de revitalización y cambio de una pareja o para poder llegar responsablemente, a una disolución.
“Armás líos por nada. Lo que pasó el otro día ya se solucionó. No sé por qué tenés que volver al tema. El que te oye cree que nos peleamos todo el tiempo. Siempre exagerando... la vida no es tan complicada”. Esta es la respuesta que Gerardo le daba a su mujer cuando ella intentaba tener una conversación a fondo acerca de formas de actuar que se repetían, bajo la apariencia de situaciones distintas. Llegaban a acuerdos que en general él no respetaba. Un día era por la hora en que cenarían, otro día porque él no le avisaba que llevaría amigos a la casa, etc. Gerardo quería ver en cada situación un problema puntual distinto e ignorar que eran la manifestación de un patrón: Se comportaba como si él viviera solo. Pero más allá de eso, las personas como Gerardo inconscientemente “se aterran” ante los costados negativos de la vida. Evitan ver lo que les desagrada y “huyen” de los problemas... y acusan a los demás de “inventar complicaciones” y de “exagerar”.
Una de las principales capacidades es saber quiénes somos, porque eso somos con nuestra pareja.
Conocernos a nosotros/as mismos/as nunca es sencillo, debe ser de las tareas más difíciles que podemos encarar. También puede ser una de las más ásperas. No siempre lo que descubrimos es grato; todos tenemos nuestro aspecto sombrío. Pero aquí o en otro país, con nuestra pareja o solos/as, siempre seremos lo que somos, lo sepamos o no... pero conocerlo puede hacer toda la diferencia. Hasta la próxima. Se avecina en el horizonte “Matrimonios de papel III”.
Lilian González Moscato
Psicóloga – Sexóloga - Instructora de Kundalini Yoga - Tel. 400 06 67
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