| |
Inglaterra y Escocia: Historia y escenarios
El pasado entre muros y
techos cargados de tiempo
(Última Parte)

Un uruguayo, Leonardo Pizzano, recorrió además de Londres, varias ciudades de Escocia, escenarios reconocibles de las historias de Harry Potter. Esta es la última parte del diálogo con Propuesta donde no faltaron fantasmas, brujas, y abadías medievales.
- También se internaron en Escocia, ¿cómo fue esa etapa?
- Paramos en York, que es una ciudad muy antigua fundada por los romanos, que después pasó por manos normandas y un montón de cambios hasta su certificación como ciudad inglesa. También tiene una historia muy mezclada y muy antigua. Es grande, pero mantiene rasgos muy antiguos: murallas, entrada con puertas a la muralla, iglesias de estilo tipo romano, y sobre todo la abadía de York que es de un estilo gótico. La indican como la mejor muestra del gótico inglés. Es impresionante por donde se mire. Además por el tamaño que tiene, se entra y te maravilla la altura del techo, los vitro que son metros y metros de altura, y todo el trabajo que tiene por fuera y por dentro, estatuas, altar… recorrerla lleva bastante tiempo. Para los visitantes tienen una parte subterránea donde muestran las distintas etapas de la construcción, desde los romanos hasta nuestros días, se va viviendo las distintas partes del proceso. Iban derribando y construyendo arriba de los mismos cimientos, muestran como fue acomodándose una construcción sobre la anterior. También se puede subir por una escalera que tiene 280 escalones y poder ver la ciudad completa de arriba, como si fuera un mirador. La iglesia es de las edificaciones más altas de la ciudad. Además, sigue manteniendo las mismas características –como en Gastonburry- casas bajas, nada de pisos modernos, mucha teja mucho ladrillo, es un paisaje muy rojizo, muy amarronado, además de lo verde del pasto y el verde bien verde de los ingleses. Otra de las ciudades de Escocia en que estuvimos fue en Edimburgo. Es una ciudad típicamente victoriana, con edificios grandes, chicos, medianos, todos del mismo estilo. Incluso edificios de seis, siete u ocho pisos pero típicos; como que se mantuvo en el tiempo, con muy pocos edificios modernos. El broche de oro es el castillo de Edimburgo que prima sobre toda la ciudad, se encuentra en un peñón a cierta altura, y es espectacular. Se encuentra en un lugar estratégicamente colocado y desde allí se ve toda la ciudad. Fue a través de este castillo que se dio la guerra que duro muchos años entre Inglaterra y Escocia.
-¿No es meterse en un museo visitar estos lugares?
- La sabiduría de esta gente es saber mezclar esa antigüedad con la vida moderna, porque tanto en Londres como en Edimburgo, se puede llevar una vida tan moderna como en Nueva York. Tiene los servicios de taxi, ómnibus, telefonía, tienen lo último pero no han cambiado su visión arquitectónica, viven una vida agitada con muchísimos autos, y un tráfico muy agitado, pero tienen ese respeto, esa valoración por la historia. Lo que nos asombró en Escocia, fue el horario de los comercios. Allí a las cuatro y media de la mañana era de día, y a las diez y media de la noche recién estaba oscureciendo. Todos los comercios abrían a las nueve de la mañana y cerraban a las seis de la tarde, y un día que era el jueves, cierran una hora más tarde. Tal vez algún restaurante, alguna casa de comidas, o de comida rápida puede estar abierta un poco más, tal vez hasta la nueve.
Están ahí y existen
-¿Cuál fue el motivo de ese viaje al pasado?
- En cierta forma fui a buscar y encontré, chequear esos lugares que tenía la fantasía de que existían o esa antigüedad de la que siempre hemos leído en los cuentos, o la historia misma, están ahí, existen. Y tienen un poder de decir las cosas que se han logrado con el transcurso del tiempo. El mundo occidental tiene ahí sus raíces, si bien no la española, tiene mucha base cristiana, católica. La mayoría de los lugares son iglesias, en alguna puede haber vestigios de protestantismo. Llega muy profundo en el sentido de la historia de la fe y a calar hondo dentro de uno.
-¿Cómo debe ser el viajero para emprender este viaje?
- El interés tiene que venir por esas dos partes, por el tema de que le guste mucho la historia, ir a lo orígenes a vivenciar esos lugares reales, y por otro lado, el poder separar dentro esas iglesias y lugares de mucha energía y vivirla, buscar en esos lugares un apoyo espiritual, un apoyo de creencia y de fe, pero que va hacer del tipo de religión que uno profese. Son lugares muy especiales más si uno les da el sentido que tienen. Daniel Rovira Alhers
|
|